miércoles, 8 de junio de 2011

¿QUE ES EL TABAQUISMO?

El consumo de tabaco es la principal causa única prevenible de enfermedad y muerte en el mundo actual. Representa un importante problema de salud pública, no sólo por su magnitud, sino también por las consecuencias sanitarias que conlleva, así como por sus elevados costes económicos y sociales.

El tabaquismo no es solo un hábito, es una enfermedad crónica que se caracteriza por ser una drogodependencia: la nicotina, principio activo del tabaco, es una droga adictiva y como tal tiene las características de otras drogas: tolerancia, dependencia física y psicológica.

El tabaquismo es la adicción al tabaco, provocada principalmente por uno de sus componentes activos, la nicotina; la acción de dicha sustancia acaba condicionando el abuso de su consumo.
Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco es la primera causa de invalidez y muerte prematura del mundo.[1] En Europa el tabaquismo provoca cada año 1,2 millones de muertes. Está directamente relacionado con la aparición de 29 enfermedades, de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer, y es la principal causa del 95% de los cánceres de pulmón, del 90% de las bronquitis y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares. En España cada año mueren más de 50.000 personas debido al consumo de tabaco, más que por los accidentes de tránsito y el consumo de todas las drogas ilegales juntas.



CAUSAS DEL TABACO:

La mayoría de los fumadores inician este hábito por razones sociales: el reconocimiento, la aceptación de los demás, la rebelión frente a las prohibiciones. El tabaco como medio de sociabilización es una idea impuesta, en gran parte, por el cine y la publicidad. Las grandes estrellas del cine norteamericano fumaban en las películas y promocionaban el consumo del tabaco en la publicidad. El American way of life también popularizó un hábito pernicioso para la salud: fumar.
Pero también existen otros motivos, como los psicológicos, ya que fumar crea la falsa sensación del placer, la relajación y la concentración. Hasta el siglo XX se creyó que el tabaco tenía propiedades terapéuticas y, en cierto modo, así es, pues sirve como antidepresivo y para calmar la ansiedad. El problema es que crea una gran dependencia por sus componentes adictivos, por lo que actualmente se utilizan remedios más eficaces para combatir la depresión y la ansiedad, que no crean adicción.